martes, 10 de agosto de 2010

Maldito horario


Hoy es el tercer día que pierdo de entrenamiento por culpa de mi horario de trabajo, me siento tan impotente...
Bueno, al menos con lo que gane podre guardar una parte para no tener problemas para asistir al próximo curso que creo que será en Peñaranda. Con el resto renovaré un poco mi inventario de entrenamiento. También tengo pensado comprarme otra videoconsola, así podré jugar online con un buen amigo que pronto se mudará a su pueblo. Quiero revivir esas agradables horas que pasabamos jugando de peques.
Voy a escaparme algún día, no puedo pegarme todo el mes sintiéndome mal por no entrenar, me siento como si estuviera fallando... Volveré, ya encontraré la forma, mientras tanto sólo puedo entretenerme subiendo y bajando escaleras.

miércoles, 4 de agosto de 2010

No está mal...


Una vez más vuelvo a sustituir a mi padre este mes, ya llevo unos días y no se me hacen pesados, todo está tranquilo, algunos vecinos me dan palmaditas en el hombro al pasar, parece que están agusto conmigo.
Me he adaptado bien al horario, consigo dormir por la noche y no me cuesta levantarme por la mañana. Parece que esta vez se me está haciendo mucho más liviano, esta vez no tengo aquella angustia que me corroía...
Sólo me quejo del horario, no coincide con el de mis entrenamientos y tendré que sacrificar unas cuantas clases, pero en cuanto pueda me daré alguna escapada...

martes, 29 de junio de 2010

Algo diferente



Siempre suelo escribir como si esto fuera un diario... esta vez haré algo diferente, me vino la inspiración y quise probar con un poco de... ¿poesía?, ¿literatura? ni yo mismo lo se. En fin, no tengo mucho de que hablar, así que... aquí dejo el escrito.
"Quiero hablaros de una vieja amiga, la verdad es que ya no me acuerdo de cuándo la conocí, creo que fue desde la primera vez que me sentí afligido, sin saber de dónde, ella apareció, me llamó y me consoló.
Desde entonces se convirtió en mi confidente, ella es quien mejor me conoce, a ella le he confesado todo y conoce todos mis secretos.
Es una mujer especial, la conozco desde hace tantos años y siempre está igual, es alta, con una lisa melena negra, al igual que su amplio vestido oscuro, que contrasta con su pálida cara, parecida a la de una bella muñeca de porcelana, con unos ojos negros que me absorben.
Siempre que tengo un problema acudo a ella, la mayoría de veces es porque la gente me falla o sufro algún desengaño, es quien siempre me ve llorar, siempre me da la razón, me arropa entre su vestido y acaricia mi pecho con su fría mano refrescándome el corazón antes calentado por las pasiones. Por desgracia, al exponerme a su abrazo es capaz de llegar llegar a enfriarme demasiado el corazón y congelar mis sentimientos, volviéndome así en alguien apático, ya que cada vez que me cito con ella me atrae más y más y rechazo estar con ninguna otra persona.
Por supuesto, su compañía parece apaciguarme, pero a cambio me deja una extraña sensación de vacío que sería incapaz de describir.
El tiempo parece pararse cuando estoy con ella, aunque la verdad es que cuando se aleja me doy cuenta de que el tiempo ha pasado y no puedo evitar sentir que todo ese tiempo podría considerarse perdido.
La culpa me invade cada vez que me doy cuenta del tiempo que he pasado con ella, pues nadie me aconseja su compañía, dicen que es mala, todos lo dicen, a pesar del consuelo que me ofrece, consuelo fácil y al final... vacío, pero consuelo al fin y al cabo.
Ahora que soy consciente de todo el tiempo que le he dedicado, intento citarme cada vez menos con ella, no creáis que es un gesto cruel darle de lado, más cruel considero el haber dejado de lado a tantas personas sólo por estar con ella, quejándome de todo y abusando de sus caricias de escarcha.
Al final, he podido comprobar que su compañía es tentadora pero deja estragos...
¿Todavía no sabes de quién estoy hablando? Se llama Soledad, ¿Te ha visitado alguna vez?"

martes, 8 de junio de 2010

Adaptación



Sigo sin saber qué es este vacío que me intranquiliza, pero no puedo estancarme, la adaptación es algo en lo que nos hacen hincapié durante nuestro estudio del ninpo, tengo que hacer uso de ella en vez de quejarme tanto...

Hace poco recibí unas palmaditas en la espalda de mi maestro, fue un pequeño gesto durante un entrenamiento. Son adictivas, cuidado con la ambición.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Negras alas


Por fin vuelo en busca de la felicidad con alas negras nacidas de la experiencia, negras también por el color que ahora significa tanto para mí, pero no relacionemos el negro con lo negativo, yo lo considero, entre otras cosas, un renacimiento.
Bien es verdad que no me abro como antes, que me he vuelto mucho más reservado en cuanto a sentimientos. Algunos se quejan pero me lo tomo con tranquilidad, son estragos de la experiencia que ya superaré. Es verdad que se echa de menos algo de compañía pero todo llegará...
Bueno tengo que comentar que en este tiempo he vivido grandes experiencias. El curso de Barcelona fue genial, mi maestro dio buenas noticias y se le ve ilusionado. Obviamente me ha contagiado su optimismo y respiro aliviado con el espíritu fortalecido.
Aquí un recuerdo de Barcelona, fue un cachondeo tras otro... Esto es un restaurante que a nosotros los escasos de fondos nos pareció caro... Pero por lo menos nos lo tomamos a broma.



jueves, 11 de marzo de 2010

A Barcelona


Estoy a sólo unas pocas horas de subirme al avión rumbo a Barcelona. Me dispongo a entrenar y a pasar una experiencia inolvidable con mis compañeros de ninpo. ¿Qué más puedo decir? Ya escribiré cuando vuelva... ¡Voy a volver a revisar la maleta!

lunes, 11 de enero de 2010

El año del Tigre

Éstas navidades las he pasado bastante bien, estando en familia y pasando tiempo con mis compañeros de ninpo, al fin y al cabo son en quienes confío. La entrada al año tampoco estuvo mal, hice algunos amigos y espero que este año sea mejor que el anterior. Ringo ya está bastante crecidito, no deja de ser un pequeño chihuahua, pero en estos meses ya es más grande que la lata de fanta con la que lo comparábamos. Mi anhelo ahora es entrenar y ganarme el orgullo de mis compañeros y de mi maestro, ¿Suena ambicioso? Puede... pero es el sueño que me mantiene vivo y feliz.